Creatividad en equipo

La creciente complejidad de los problemas que afrontan las organizaciones como consecuencia de las constantes transformaciones de su entorno, ha hecho que, por un lado, éstos se tengan que analizar y resolver en equipo, más que de manera individual, y, por otro, que se aborden cada vez más no solo desde la razón y el pensamiento convergente, sino también desde un enfoque divergente y creativo.

Se trata, entonces, de generar conjuntamente la mayor cantidad posible de ideas originales y valiosas, para posteriormente analizarlas, validarlas e implementar las más viables.

Aunque existen infinidad de técnicas para facilitar la creatividad grupal aplicada a la solución de problemas y a la toma de decisiones, lo más común es que en las organizaciones no se les conozca, y consecuentemente no se les practique, con lo que se desaprovecha ese enorme potencial que, de ser utilizado, les podría traer grandes beneficios.

A continuación se describirán muy brevemente seis de estas técnicas, algunas de las cuales se cuentan entre las más populares.

La primera es el Brainstorming, que está basado en dos principios básicos y cuatro reglas. El primer principio es el del juicio diferido. La mente genera dos tipos de pensamiento, creativo y crítico. A consecuencia de la programación que recibe nuestro cerebro a lo largo de la vida, el que se manifiesta generalmente es el crítico.

El objetivo del juicio diferido, es que los pensamientos creativos sean generados al inhibir los pensamientos críticos, con lo que se puede obtener una cantidad considerable de ideas, que después son consideradas o validadas a través del pensamiento crítico.

El segundo principio es que la cantidad genera calidad. Mientras mayor sea el número de ideas, mayor la posibilidad de que muchas de ellas sean valiosas y útiles. Por su parte, las cuatro reglas son las siguientes: las críticas deben evitarse, el pensamiento libre es bienvenido, se necesita cantidad, y hay que combinar y mejorar.

Aunque hay quienes cuestionan la utilidad del brainstorming, lo cierto es que cuando se lleva a cabo adecuadamente, genera resultados muy positivos.

Sinéctica

La segunda técnica es la Sinéctica, cuyo objetivo es usar dos de los principales facilitadores del pensamiento creativo, que son las analogías y las metáforas, para analizar un problema y generar posibles soluciones.

La tercera es la conocida como Análisis Morfológico, que busca solucionar problemas mediante el análisis de las partes que los componen. Lo que se hace es descomponer el problema en los elementos que lo integran, para después llevar a cabo distintas combinaciones entre ellos y estudiar la viabilidad de tales combinaciones, de cara a la solución del problema planteado.

La cuarta es la Lista de Atributos, que consiste en identificar los atributos de un producto, servicio o proceso, a fin de considerar cada uno de ellos como fuente de modificación y mejora. A continuación, se hace una distinción entre los atributos considerados esenciales y los accesorios, para trabajar básicamente sobre los primeros.

La quinta lleva el nombre de Philipps 66 y está diseñada para promover la participación de la audiencia, elaborando o pidiendo ideas y cuestionamientos a un expositor o panel. Así se beneficia la didáctica de ciertas características de grupos más pequeños.

El líder de la conferencia subdivide un grupo grande en pequeños grupos de seis. Los grupos se aíslan unos de otros y nombran un líder y un vocero; este último tomará nota de todas las ideas que se generen. El problema se presenta al grupo; algunas veces a cada grupo se le asigna una parte diferente del problema. El grupo pasa seis minutos discutiendo el problema o sugiriendo ideas.

Después de que en cada grupo todos sus miembros generaron ideas, se evalúan cuáles son las más útiles o con más valor y se presentan a toda la audiencia. Los grupos vuelven a sus lugares originales, y el vocero reporta al líder de la conferencia los resultados de cada equipo. Estas ideas se presentan a una mesa o comité independiente para su evaluación.

La sexta es el Método 6-3-5, llamada así porque son seis los participantes por grupo, tres las ideas inicialmente generadas por cada participante y cinco el número de minutos de cada ronda.

El líder presenta el problema, durante cinco minutos se desarrollan tres ideas por persona, se pasan los papeles a la persona a la derecha, se mejoran las ideas ajenas, o se crean nuevas, y se siguen haciendo las rondas de cinco minutos hasta que los papeles llegan a sus dueños nuevamente. El líder toma los papeles y analiza después las ideas.

Estas son solo algunas de las muchas técnicas que se pueden utilizar en las organizaciones para fomentar la creatividad grupal. Sería bueno que empezaran a enseñarlas a sus equipos para mejorar la calidad de sus ideas, y por ende de sus resultados.

 

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